¿Sabías que…? El órgano vomeronasal

¿Te has fijado en tu gato cuando huele algo con interés? Lo verás abriendo la boca con los ojos entrecerrados, echando los labios hacia atrás, casi succionando el aire.

Esta “mueca” se llama reflejo de flehmen, un comportamiento que se da en los felinos y otros mamíferos (como los caballos, por ejemplo). Sirve para la detección y el reconocimiento de feromonas, gracias a un órgano situado en el paladar, llamado órgano vomeronasal o de Jacobson. Este órgano permite al gato “saborear” los olores, en una acción conjunta de los sentidos del gusto y el olfato.

Síndrome Urológico Felino

Tania Velasco Rubio
Miembro de GEMFE (Grupo de especialistas en medicina felina de AVEPA)
Clínica Veterinaria Neko
C/ Los Robles, 7 Alcorcón (Madrid) 28922
http://www.nekovet.com/


El nombre de FUS (Feline Urinary Simdrom) engloba a diversas enfermedades del aparato urinario inferior de los felinos, que causa irritación de la mucosa que recubre el interior de la vejiga y la uretra, provocando los diferentes signos clínicos que caracterizan a esta patología (dificultad para orinar y presencia de sangre en la orina, e incluso en algunos casos, obstrucción total). Este proceso afecta por igual a machos y a hembras, aunque en los machos, por las características anatómicas de su sistema urinario, reviste mayor gravedad. Normalmente aparece entre los 2 y 6 años de edad.

Los gatos afectados a menudo orinan con frecuencia en cantidades reducidas y suelen hacerlo fuera de la bandeja sanitaria; también se puede observar gatos que maúllan de dolor al orinar o que hacen repetidos intentos por hacerlo sin resultado.

En muchas ocasiones la orina es hemática (con sangre). Los gatos machos suelen lamerse el pene. Si esta obstruido del todo, el animal estará deshidratado, deprimido e incluso con vómitos.

Existen muchos factores que pueden predisponer a la presentación del FUS, entre los que figuran la dieta. Otros factores de riesgo pueden ser la inactividad y la obesidad, por eso su presentación suele ser mayor en gatos castrados, por la tendencia de estos a una menor actividad y a engordar. Se cita que afecta con más frecuencia a los gatos de raza persa, aunque se especula que pueda ser debido a la menor actividad de esta raza más que a una predisposición racial.

Las causas que pueden originar esta patología son diversas, siendo la principal consecuencia la formación de cristales y urolitos en el tracto urinario. Éstos pueden tener un tamaño de hasta varios milímetros, aunque lo más frecuente es que sean como un grano de arena o microscópicos. Normalmente se localizan en la vejiga de la orina y suelen obstruir la uretra peneana (es decir, el conducto que evacúa la orina desde la vejiga a través del pene) de los machos.

Se ha comprobado que estos cálculos son, en su mayoría, cristales de estruvita (fosfato amónico magnésico hexahidrato). Un porcentaje reducido de los urolitos de estruvita están inducidos por infecciones bacterianas, por lo usual debidas a Staphylococcus sp. o Proteus sp. El resto de los urolitos de estruvita y los otros tipos no suelen relacionarse con microorganismos y su patogenia no se comprende, aunque los factores dietéticos son importantes en algunos casos. Algunos piensos, especialmente los de gama baja, pueden alterar el ph de la orina, y favorecer que algunos minerales que normalmente van disueltos, cristalicen y den esos urolitos.

En la obstrucción felina, además de los cristales, entran en juego células epiteliales descamadas, glóbulos rojos, detritus bacterianos, mucosidad, etc. , procedentes de la inflamación de la vejiga, y todo ello unido provoca la formación de tapones uretrales, que son los que impiden el paso correcto de la orina.

 Los gatos obstruidos morirán si el flujo de orina no se restablece dentro de los 2 a 4 días siguientes a producirse la obstrucción. Esto se debe a que la obstrucción total produce una insuficiencia renal aguda, que hace que los riñones dejen de filtrar, se acumulen tóxicos en sangre (urea, potasio, calcio, fósforo …), que producen trastornos cardiacos, metabólicos, encefalopatías… conduciendo a la muerte por shock del animal.

Para reponer el flujo normal de orina el animal deberá ser sondado y dependiendo de su estado se utilizará sueroterapia, antibioterapia y corticoterapia para devolver al animal a su estado fisiológico.

Una vez realizadas estas medidas se pondrá tratamiento dietético de por vida para evitar recurrencias. Los piensos de dieta regulan el pH urinario para evitar la formación de cristales y ayudar a la disolución de algunos de los ya existentes.

Cómo ayudar a una colonia de gatos callejeros

Por Laura Perales (KAT).

Todos los amantes de los animales nos hemos visto alguna vez en uno de los siguientes supuestos:

-Alimentamos una colonia de gatos callejeros y vemos como los vecinos de la zona amenazan (o directamente actúan) con matarlos.

-No alimentamos ninguna colonia pero sí vemos en nuestro barrio gatos atropellados, maltratados, envenenados…

-Simplemente queremos ayudar para que esto no pase .

Está demostrado que la única manera de ayudar a estos gatos es la siguiente: esterilizar a la colonia y concienciar a los vecinos. Vamos por partes:

¿POR QUÉ ESTERILIZAR A LA COLONIA?

CARA A LOS GATOS:
Una colonia de gatos puede reproducirse a un ritmo vertiginoso. Sólo una pareja de gatos puede tener 14 descendientes el primer año, de los que derivan 170 descendientes en el segundo, 1.950 en el tercero, 22.500 en el cuarto, 260.000 en el quinto… Y diréis: “bueno, yo no veo que mi colonia se reproduzca tan rápido”. Sí, es cierto, no lo veis, pero por la sencilla razón de que la grandísima mayoría de esos gatitos mueren por mano del hombre. Imaginaos… si veis que vuestra colonia crece en 4 integrantes anuales de media… ¿qué pasa con los otros 10? Así que, la primera razón para esterilizar a la colonia es la de evitar muertes innecesarias y sufrimiento a los gatitos.

La segunda razón es la salud de los gatos que ya integran la colonia. Muchas enfermedades se evitarían con la esterilización, muchas de ellas tan graves como la leucemia o la inmunodeficiencia felina, cuya principal vía de contagio es mediante arañazos, mordiscos, etc. (en peleas territoriales provocadas por la conducta sexual), seguida por la vía de contagio sexual en la cópula. Además de esto, se evita la formación de tumores, se evita el contagio de enfermedades de otras colonias (al no ir en busca de pareja a otros lugares ni recibir tampoco visitas) y, al no haber superpoblación, se evitan los contagios de enfermedades típicos de cualquier masificación de gatos.

La tercera razón es que los vecinos de la zona, al no ver tantos gatos, dejarán de tomar medidas contra ellos, y, en especial, contra los más pequeños que aún no pueden escapar y suelen ser carne de cañón para determinados desalmados.

Y la cuarta es que ellos no necesitan tener hijos. Dejemos de personalizar a los gatos. Sólo necesitan ser felices, respetados y vivir en un entorno sin agresiones. Y si aún queréis creer que lo necesitan, pensad entonces en que sin esterilizar la colonia los tendrán para verlos morir o sufrir.

CARA A LOS VECINOS:
Evitamos marcajes de orina, peleas por apareamiento (ruidos nocturnos), superpoblación felina, maullidos por celo… Además tenemos una colonia controlada sanitariamente, que a su vez cumple función de evitar plagas de roedores, cucarachas, etc.

Así que vemos que una colonia esterilizada es saludable y tiene una oportunidad de vivir y ser respetada. También es lo mejor para la comunidad de vecinos. No hay ninguna razón para no hacerlo.

¿CÓMO LA ESTERILIZO?
Lo primero que se nos pasa por la cabeza en estos casos, si no estamos muy metidos en el tema, es llamar a una protectora de animales, o incluso al propio ayuntamiento. Si llamais al ayuntamiento, corréis el riesgo de que los gatos de la colonia vayan a la perrera municipal y sean sacrificados, no lo hagáis. Y si alguien que sólo quiere quitarse a los gatos de encima lee esto, que tampoco lo haga, ya que haciendo eso lo único que va a conseguir es que otros gatos acudan a la colonia, y su “problema” siga ahí. Precisamente ése es el ciclo de sufrimiento que ahora mismo se sigue desde las instituciones, el ciclo contra el que muchos estamos luchando desde hace años.

Esterilizando la colonia se reduce la población felina en la zona, de manera lógica y humanitaria, los propios gatos de la colonia, ya esterilizados, mantienen a raya a gatos de fuera. Todos contentos, vecinos y amantes de los animales. Si, en cambio se procede a la retirada de los gatos para su sacrificio, lo que se consigue es que nuevos gatos, sin controlar sanitariamente como estarían en una colonia esterilizada, aparezcan en el mismo sitio, entrando en un ciclo sin fin de muerte e irracionalidad. Lo lógico es esterilizar a los gatos y volverlos a soltar en su misma colonia.

Si llamáis a una protectora de animales, tened por seguro que quieren ayudaros, pero no es cuestión de querer, sino de poder. La gran mayoría se sostiene con dinero propio, sin ayuda gubernamental, y no tienen ni tiempo ni medios suficientes para ayudar todo lo que desearían. Aún así, os ofrecerán todo lo que puedan, que puede ir desde ayudaros con voluntarios, prestaros jaulas trampa para coger a los gatos, asesoraros, e incluso ofreceros esterilizar a los gatos en las clínicas veterinarias que las ayudan, donde conseguiréis un precio más reducido.

Debemos planificarlo todo muy bien, siguiendo estos pasos:

-Hacer un censo de la población felina, con sexo de cada gato y edad aproximada, así como carácter para posibles adopciones. Para esto basta con que observéis durante un tiempo.

-Localizar una clínica veterinaria donde hacer pruebas de inmunodeficiencia y leucemia felinas y esterilizar a la colonia (ya sea por precio, proximidad, etc).

-Pedir ayuda para que quien pueda ayude en la captura de los gatos, si es posible.

-Redactar un comunicado a los vecinos para notificarles el proyecto (esto viene explicado más adelante).

-Proceder a la captura, esterilización y posterior suelta.

Es posible que consigamos ayuda económica de gente que quiera ayudar, en algunos casos (muy raros) hasta de la propia comunidad de vecinos, pero debemos estar preparados para afrontar este gasto si de verdad queremos ayudar a esos gatos. Hay clínicas donde os darán facilidades de pago, a plazos, etc. Y su vida no tiene precio, muchos de nosotros hemos esterilizado de nuestro bolsillo varias colonias de gatos, no ya una, pero ya no damos para más. Todos debemos poner nuestro granito de arena y , desde luego, no debemos caer en llamar a personas o asociaciones que se dejan la piel en esto exigiendo que se nos ayude, como si tuvieran la obligación de hacerlo. No caigamos en eso, si de verdad queremos ayudar, hay que poner de nuestra parte, y no perder de vista que la asociación nos ayuda a nosotros, y no al revés. Así que hay que estar preparado para asumir responsabilidades (incluidas las económicas), y pensar que si no esterilizamos esa colonia, crecerá, morirá delante de nosotros y, para cuando queramos ponernos a esterilizarla, el número de integrantes habrá crecido, multiplicando el gasto que debemos afrontar.

Para capturar a la colonia, debemos disponer de algo con lo que coger a los gatos, ya sea jaula trampa (una jaula en la que se mete comida y que al pisar el gato una plataforma se cierra sola), que como comentaba antes podemos conseguir prestada en una asociación (y también comprarla si vamos a darle más uso, o si después queremos donarla a alguna asociación) o, si no disponemos de más medios, con un transportín grande, de los de perro.

Con la jaula trampa el método es fácil: se abre la jaula introduciendo en el fondo de la misma comida para gatos (o lo que más les guste, para que lo huelan y entren a comer) y un pequeño camino de comida de fuera a dentro que lleve al festín final. Se coloca la jaula para que cierre al pisar el gato la plataforma y uno se va lejos, aunque donde vea lo que pasa, para que en cuanto caiga alguno, correr hacia la jaula con una manta o similar, para echarla por encima y que el gato no se asuste tanto, ya que de lo contrario se da golpes intentando salir de la jaula y puede herirse. Al poner la manta se suelen quedar quietos. Esto requiere paciencia, ya que suelen tardar en entrar, o un día no entra ninguno, especialmente cuando vamos cogiendo los más confiados y van quedando por coger los más desconfiados.

Con el transportín se complica algo más y requiere mucha pericia. Con un transportín grande, de perro (ideal si es tipo vari kenell), realizamos en mismo procedimiento: comida al fondo y camino de fuera hacia dentro. El transportín debe ser grande porque los gatos tienden a estirarse para coger la comida del fondo dejando alguna parte de su cuerpo (patas) fuera, y así no podemos cerrar la puerta y cogerlos. Te vas, y cuando veas que se acercan y se meten dentro (puedes coger a varios a la vez, yo he llegado a coger así a 5 juntos), tú te vas acercando muy despacio, sin hacer ruido alguno, por la parte de detrás del transportín (si te acercas por la espalda de los gatos te sienten y se van). Cuidado porque pueden ver cualquier movimientos por las aberturas del os lados. Si veis que alguno levanta la cabeza, o para de comer como escuchando, quedaos quietos, “jugando al escondite inglés”, y mirando siempre hacia otro lado, aunque de reojo hacia ellos. A veces no se fiarán y saldrán, entonces volvéis atrás y esperáis de nuevo. Así hasta que llegues atrás, entonces te agachas, estiras las manos por encima del trasportín y cierras la puerta (ten preparados los cierres en posición abierta para que entren nada más cerrar, y luego los echas), automáticamente pon las manos porque el gato tiende a escapar por donde ha entrado y se va a tirar con mucha fuerza hacia la puerta, y algunos te pueden y se escapan, hasta que eches los cierres es un momento clave. También conviene taparlo, para que no se den golpes intentando salir.

Si no entran por ese método, puedes usar el del juego (funciona mejor con cachorros). Con el mismo trasportín grande coges una cuerda larga y metes un extremo por la última rejita del trasportín. Te pones todo lo lejos que te permita la cuerda (o si son confiados basta con que te agaches detrás) dejando también un trozo grandecito que salga hacia el otro lado pasando por dentro del trasportín, que es lo que ellos van a perseguir, y te pones a tirar lentamente. Al llegar al final del trasportín no dejes que salga de la rejita, te pones a moverla de arriba a abajo, eso les vuelve locos, y cuando entren haces lo mismo que antes para cerrarlo.

Tanto en un caso como en otro, es importante que los gatos tengan hambre, o no entrarán ni en la jaula ni en el transportín. Por ello conviene dejarles al menos un día sin comer, o contactar con las personas que alimentan la colonia si no somos nosotros.

 

PROBLEMAS A LA HORA DE ESTERILIZAR UNA COLONIA

VECINOS

Los vecinos suelen ser el primer problema, si no enfocamos correctamente la manera de planteárselo. No sirve de nada enfrentarse a ellos, ni tomar la postura de defensora de los animales, aunque sea cierta. La gente que no respeta a los animales suele tomar una postura defensiva en la que el que defiende a los animales ataca a las personas, es una persona que está mal de la cabeza y los gatos son una plaga.

Si entramos en su juego de enfrentamiento no ayudamos a los gatos nada. Ya sabemos que su postura es errónea, que precisamente las personas que respetan a los animales son las que respetan también a otras personas, y que no es estar mal de la cabeza respetar la vida… ya lo sabemos, pero la cuestión es ayudar a los gatos, y precisamente vamos a aprovecharnos de sus argumentos para darles la vuelta.

Si en vez de afrontar la situación como defensora de los animales la afrontamos como vecina preocupada por el bienestar de la comunidad, conseguiremos nuestro objetivo, ya que, de ese modo, si el vecino que no quiera gatos protesta, estará atacando a la comunidad de vecinos, no a la loca de los gatos ni a la plaga. De este modo, veréis cómo cambia su actitud para evitar que el resto de vecinos lo vean mal (en mi caso, en una colonia concreta, un vecino que mataba a los gatos a palos, no sólo cambió su tono y actitud, sino que acabó ayudándome a coger a los gatos para esterilizarlos y llevar a cabo el proyecto).

La idea es plantearles lo siguiente: De un tiempo a esta parte vemos que hay muchos gatos en la comunidad, se hacen pis, molestan a muchos vecinos, etc. (aunque no pensemos eso). He consultado a varios expertos en el tema y me comentan que si retiramos a los gatos acudirán más y además se propagarán enfermedades entre ellos, que lo mejor es esterilizar a la colonia para mantenerla estable y sana. Os traigo un proyecto para esterilizar la colonia y conseguir que aquí solo haya algunos gatos sanos, no olvidemos que hay niños en la comunidad (apelar a esto nunca falla, aunque sepamos que los gatos no pueden pegarle nada al niño sólo por andar por ahí), y creo que lo mejor para la comunidad de vecinos es mantener dicha colonia, para evitar, además de gatos enfermos y su proliferación, plagas de ratas o cucarachas. Podemos convertir el problema en una ventaja para todos, cosa que no sucede retirando la colonia. Además, esterilizandoles me comentan (siempre personas ajenas, tu no puedes dar impresión de defender a los gatos) que dejan de marcar, de maullar con el celo… (enumeras las ventajas). Si te piden referencias, seguramente te ayudarán en alguna protectora hablando con los vecinos sobre lo ventajoso de esterilizar.

Si aún así algún vecino sigue atacando a los gatos (veneno, etc.), siempre podéis convocar una reunión de la comunidad en la que se comente este hecho para que se vea que algún vecino ataca el bienestar de la comunidad, y podéis dejar caer (en último extremo) que esos hechos actualmente constituyen un delito penado incluso con cárcel, y que igualmente ese vecino está perjudicando con ello a la comunidad.

ALIMENTO EXCESIVO

Otro de los grandes problemas es que los gatos estén sobrealimentados y que no consigáis que las personas que alimentan a la colonia os ayuden dejándoles de alimentar. Lo ideal es que mientras cojáis la colonia os hagais cargo de su alimentación, para suspenderla cuando vayais a cogerles, o que las personas que los alimentan os ayuden en la captura, pero esto la mayoría de las veces no es así.

Muchas veces, hay personas mayores que alimentan estas colonias felinas. En muchos casos, incluso esa colonia se crea en base a que una de estas personas vio un gato y empezó a darle de comer. Es obvio que se hace con buena voluntad, pero esto no ayuda a los gatos, aunque parezca lo contrario, ya que, por lo general, se sobrealimenta a las colonias, provocando que las gatas tengan más descendencia (ya que hay más recursos), que haya malos olores (no siempre les echan pienso de comer), y que, por ende, los gatos acaben siendo enemigos de la vecindad, pagando ellos las consecuencias.

Es necesario hablar con estas personas y explicarles que, por el bien de los gatos, deben ayudarnos a esterilizar la colonia, y que de echarles de comer, les echen menos cantidades y siempre de pienso seco, de manera higiénica. El gato no sobrevive sólo a base de esa comida que se les echa, es una concepción errónea, no están encerrados y ellos cazan, comen lo que encuentran… por lo tanto, si no se les alimenta unos días para proceder a su captura, ellos no mueren de hambre. Si, en cambio, se les alimenta igualmente, se provoca el que no se pueda capturar los gatos, con lo que morirán con toda seguridad, naciendo nuevos y muriendo de manera igualmente cruel. Es muy importante hacérselo entender, esto se hace por el bien de los gatos, y si se consigue es posible que vivan felices. Esto, aunque parezca mentira, es más difícil a veces que convencer a los vecinos, ya que sienten que les están fallando si no les alimentan, a pesar de ser todo lo contrario.

OTRAS CONSIDERACIONES

-Puede que encontréis gatos sociables en una colonia, debido a su propio carácter, o a que han sido allí abandonados. En ese caso, lo mejor es buscarle una casa de acogida o de adopción definitiva, para que nunca vuelva a vivir en la calle. Igualmente, es recomendable hacer esto con los cachorros de la colonia, que pueden encontrar un hogar y ser caseros al ser aún pequeños.

-Si aparece algún gato nuevo en vuestra colonia esterilizada, debeis cogerle y esterilizarle enseguida. Si implicáis a los vecinos en esto indicándoles que os avisen, es también una manera de que al sentirse parte del proyecto, colaboren en todo lo demás.

-Intentad esterilizar la colonia de una vez, no dejéis pasar tiempo, ya que de lo contrario alguna hembra parirá y tendreis que contar con esos nuevos gatitos. No dejéis ninguna hembra sin esterilizar, o será como si no hubierais hecho nada. Si tenéis menos posibilidades económicas, esterilizad a las hembras primero.

-Si uno de los gatos está enfermo de una enfermedad incurable, como la inmunodeficiencia o leucemia felinas, si la ha desarrollado, y el gato es claramente salvaje (en una casa moriría de pena), lo mejor es el sacrificio del animal. Suena duro, pero tenemos que ser fuertes por ellos. Si le soltáramos de nuevo, moriría entre grandes dolores, moriría igualmente, pero sufriendo porque no hemos tenido el valor de darle esa muerte digna por puro egoismo, por no sentirnos “culpables”. Y además de morir así, puede contagiar a más gatos de la colonia. Si el gato tiene alguna posibilidad de adaptarse a un hogar, no lo sacrifiquéis, en una casa puede vivir mucho tiempo, al no estar expuesto a nada malo y tener siempre la posibilidad de ir al veterinario, aliviar su dolor con medicación, etc. Yo me he visto en los dos casos, he tenido que sacrificar gatos muy enfermos para los que no había salida, pero también he encontrado hogar para gatos enfermos que parecían en las últimas, por los que nadie daba nada ya, y que llevan años en sus nuevos hogares, con sus achaques, pero felices y cuidados. Al igual que os digo que sacrificar un gato enfermo no es ser cruel, sino responsable, os digo que nunca tiréis la toalla por gatos que, aunque estén enfermos, puedan tener una posibilidad porque sean más sociables, porque puedan ser felices en una casa. Siempre aparece un ángel que lo adopta, no penséis que es imposible.

-Intentad coger los gatos en invierno u otoño avanzado, ya que de este modo reducís la posibilidad de capturar gatas que posiblemente estén amamantando una camada, que morirá abandonada sin su madre. Por si acaso, haced un reconocimiento general de la zona por si hubiera camadas.

Plantas tóxicas para los gatos

Plantas tóxicas para los gatos

Un listado completo de las plantas tóxicas para los gatos, incluyendo los trastornos que provocan.

Por Isabel Gil.

1) Plantas cuya linfa o cuyo látex pueden irritar o causar prurito en los ojos o en la piel:

a. Aráceas: dieffenbachia, alocasia, anthurium, arisaema, caladium, monstera, philodendron, xanthosoma, zantedeschia, etc.
b. Euforbiáceas: poinsettia, croton, pedilanthus.
c. Ficáceas: hevea y ficus.

2) Plantas cuyo contacto provoca dermatitis alérgica:

a. Amarillidáceas: alamanda, narciso, junquillo, amarilis, clivia, crinum, hippeasthum.
b. Tiliáceas: sparmania, tilo de interior.
c. Compuestas: crisantemo.
d. Primuláceas: prímula.
e. Liliáceas: tulipán, chlorophythum, jacinto, sanseviera.

3) Plantas cuya ingestión provoca trastornos digestivos:

Aráceas, Liliáceas, Amarillidáceas, aucuba, mimosa del Japón, alamanda, Euforbiáceas, ciclamen, ficus, muérdago, acebo, rododendro, azalea, hierba mora (Solanum nigrum).

4) Plantas cuya ingestión provoca otros trastornos:

a. Trastornos renales graves: philodendron y ficus.
b. Trastornos cardiovasculares: ciclamen, muérdago, rododendro.
c. Perturbaciones nerviosas: Amarillidáceas, muérdago, campanilla, mimosa del Japón, philodendron, hierba mora, Cannabis sativa (marihuana).

Gatos y embarazo: Un bebé en casa. ¿Qué hará mi gato?

Mª Luisa Palmero Colado
Miembro de GEMFE (Grupo de especialistas en medicina felina de AVEPA)
Gattos Centro Clínico Felino
Av. Menéndez Pelayo, 37 Madrid 28009
www.gattos.net 

La llegada de un bebé a casa es siempre una noticia maravillosa. Pero, ¿qué piensa nuestro gato de ello?

Para comprenderlo, debemos conocer antes que para un gato la estabilidad de su entorno es fundamental para mantener la estabilidad de su comportamiento. Cambios en su entorno producen estrés y ansiedad, que se manifestarán de forma diferente dependiendo del carácter de cada gato. Habrá gatos que se adapten a la nueva situación de forma fácil y en cambio habrá otros que necesiten más tiempo y ayuda para poder adaptarse y volver a encontrarse bien.

¿Qué es un cambio en el entorno?, pues pueden ser múltiples situaciones como cambios de mobiliario, viajes frecuentes, visitas, reformas, mudanzas, nuevos gatos y por supuesto la llegada de un bebé. Nuestro gato es un animal de rutinas fijas, que divide su territorio en zonas; zona de descanso, de comida, de juego, de eliminación de heces y orina y zona de exploración. Por ello, en nuestras casas debemos respetar esas zonas separando adecuadamente la comida y agua de la bandeja de arena y colocando rascadores en la zona donde descansan.

Los gatos delimitan sus zonas mediante la utilización de marcas faciales. El marcaje facial consiste en la deposición de feromonas familiares sobre su entorno. Lo realizan al frotarse contra objetos, personas u otros animales. Es una actividad diaria y necesaria para que su entorno les resulte familiar. Equivale a lo que hacemos todos nosotros cuando colocamos los objetos de una habitación de forma que ésta nos resulte agradable y acogedora.

Si desaparecen sus feromonas faciales su entorno se desorganiza y altera y aparecen cuadros de estrés. Siguiendo con el ejemplo, si alguien acude a nuestra casa y altera nuestro orden, dejaremos de sentirnos cómodos y nos pondremos tensos. Por supuesto, cada uno de nosotros lo hará de forma más o menos acusada.

¿Y cómo desaparecen sus feromonas? Pues sucede constantemente sin darnos cuenta. Cada vez que limpiamos, movemos un mueble de casa, lavamos nuestra ropa… Ante estos cambios, un gato equilibrado volverá a marcar facialmente, pero un gato que comienza a sentirse estresado y ansioso, permanecerá más tiempo escondido, paseará menos por su entorno, marcará menos facialmente, con lo que se esconderá más…. Ahí es donde debemos intervenir para ayudarle y que vuelva a sentirse bien en su casa.

Cuando por primera vez llegamos a casa con nuestro bebé, nunca debemos acercarnos a nuestro gato y enseñárselo ya que esto puede asustarle, sino que
debemos esperar a que él se acerque y pueda olerle y observarle tranquilamente. De este modo le permitiremos comenzar a familiarizarse con él.

Suele ser frecuente que las siguientes situaciones se produzcan ante la llegada de un bebé:

– Algún miembro de la familia impide al gato el acceso a la habitación del bebé: Realmente no tiene sentido impedirle el acceso ya que en la práctica resulta imposible. Un bebé requiere atención permanente, y no podemos estar regañando y apartando a nuestro gato constantemente. Es un grave error. Si alguna vez vemos que entra en la cuna –cosa que suelen hacer si ésta está vacía, ya que es un lugar de descanso muy cómodo – es muy útil asustarle con un spray de agua a distancia, sin que le gritemos o regañemos directamente. De este modo se asusta de ese lugar, lo verá como un lugar poco cómodo y agradable, pero seguirá
considerándonos a nosotros como gente agradable. Los castigos directos (gritos/manotazos) sólo obtendrán una respuesta de miedo hacia nosotros y además el estrés que padece el gato aumentará.

– Acuden muchas visitas, lo que conlleva más ruido, sustos… Nuestro gato debe tener lugares donde poder esconderse y relajarse. Pueden ser cunas bajo las camas… pero también les encanta tener lugares altos donde poder observar todo lo que sucede a su alrededor. De esta forma se sentirá seguro ante cualquier situación que le altere.

– Ya nadie juega con él y sus rutinas se alteran: Es una de las principales causas de estrés. El juego es una actividad diaria fundamental para un gato independientemente de la edad de éste. Los gatos que no juegan son susceptibles de presentar mayores alteraciones en su comportamiento. Hay que intentar mantener una rutina nueva con él jugando diariamente. Para que resulte muy fácil y se pueda compaginar con la nueva vida en casa, debemos utilizar juegos que no requieran que nosotros nos movamos:

o Cañas de pescar que agitaremos y en las que podemos cambiar el juguete que está en el extremo.
o Punteros láser
o Cajas de cartón que sacaremos a ciertas horas, para que puedan entrar y salir…
o Catnip (hierba que estimula el sistema nervioso y cuyo efecto dura alrededor de 15 minutos). Se impregnan juguetes con ella y se los ofrecemos a los gatos.

Mediante el juego, la presencia de lugares donde refugiarse y sobre todo la posibilidad de mantener su territorio y que se le permita explorar y andar por toda su casa, casi todos los gatos se adaptarán perfectamente a la llegada de nuestro bebé. Pero, ¿qué hago si con estas medidas sigo viéndole nervioso y muy asustado?

Si observamos que aun haciendo todo esto, el gato está alterado (demasiado nervioso o demasiado tímido) es necesario y muy conveniente que se utilicen
feromonas felinas – Feliway, análogo sintético de la fracción F3 de las feromonas faciales felinas- ya que disminuyen la ansiedad. Al aplicarlas en su entorno éste vuelve a resultarle un lugar familiar y acogedor. Se adquieren en centros veterinarios y sólo son percibidas por los gatos. No afectan de ningún modo a las personas ni a los bebés. Hay dos presentaciones: Feliway difusor, que tiene liberación constante y es útil para unos 60m2, o bien el Feliway spray, con el que podemos llegar a todos los rincones de la casa. Si utilizamos el spray, éste se debe pulverizar al aire, como si fuese un ambientador, mediante una o dos pulsaciones por habitación. Se utilizarán durante el tiempo necesario hasta que nuestro gato se encuentre bien.

Es muy recomendable utilizar las feromonas a lo largo de la vida del gato anticipándonos a cambios que vayamos a realizar en casa y de este modo evitar que se estrese.

La llegada de un bebé es algo maravilloso y nuestro gato puede convertirse en su mejor amigo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.