FUENTE: elmundoanimal.foroes.net

Has adoptado un nuevo gatito, pero ya tienes un gato en casa y no se llevan bien, pues para que todo salga bien desde el principio debes seguir unas pautas de presentación de gatos.

Estos problemas contados por personas que lo han tenido dicen que siempre se han solucionado.
El proceso de presentación puede llevar de 10 a 12 días para cachorros y gatos muy jóvenes, y hasta 12 semanas para los más viejos… o más, pero paciencia, acabarán tolerándose. Todo depende de la personalidad de cada animal.
Siempre hay uno que es el dominante, ya lo descubrirás, a ese hay que tenerlo más vigilado, porque suele liarla.

A continuación ponemos las pautas de presentación de gatos para solucionar estos problemas:

Suelen adaptarse mejor si son de sexo diferente.

Los animales esterilizados son menos territoriales, esterilízalos y evitarás futuras peleas.

La fase más problemática es repartirse el territorio y es ahí es cuando surgen los roces que pueden ir de un simple bufido intimidatorio a un arañazo. Los gatos son solitarios y territoriales, pero al final se aceptan, o al menos toleran a un recién llegado. Como son muy celosos de su territorio, la forma en que presentes tu nuevo gato al que ya tienes en casa es esencial para mantener las buenas relaciones.

Cuando llegues a casa con el nuevo inquilino no los presentes de golpe NUNCA, ya que esto será, por lo general, el principio de una mala relación o de una relación que tardará mucho más en consolidarse como buena, además de llevarse los dos unos cuantos arañazos, o cuanto menos, bufidos y disgustos.

Primero cuando llegue el gatito nuevo (que antes de entrar en la casa debe estar dentro de un trasportín) deja que se huelan unos minutos estando el gatito nuevo en el trasportín y el otro gato suelto por la casa. Deja que el ”primer” gato sea el que se acerque a oler al nuevo.

Después de está presentación preliminar déjalos en partes separadas de la casa de modo que puedan olerse por debajo de la puerta, pero sin poder verse ni atacarse. Esto durante un período mínimo de 2 semanas.

Deberás prestarle a tu “primer” gato toda la atención posible. Eso lo hará sentirse seguro de que no tendrá que competir por tu afecto.

Instala a tu nuevo gato en un recinto “seguro” donde la recién llegada pueda olfatear y relajarse para que vaya conociendo la casa poco a poco sin que este el otro gato hasta que el proceso de presentación se haya completado. El recinto debe ser un cuarto que tu primer gato no suela visitar. Amuéblalo con una camita, comida, agua, una bandeja sanitaria y un rascador.
Al principio, tu primer gato bufará y rugirá al nuevo desde el otro lado de la puerta. Ignóralo y aléjate. Nunca lo castigues por hacer sonidos agresivos: esto solo serviría para crear tensión entre los dos gatos.

Asegúrate de elogiar y mimar a tu primer gato cuando éste se muestre calmado en la proximidad del cuarto del nuevo animal.

10º Encierra a tu “primer ´´ gato en el cuarto que más usa, asegurándote de proporcionarle agua, algo de su comida favorita y una bandeja sanitaria. Deja que tu nuevo gato explore la casa. Después de unas horas, ponlo de nuevo en su cuarto de seguridad y deja salir a tu primer gato. Éste probablemente bufará y protestará al sentir el olor del otro animal en SU territorio. Otra vez: ten paciencia y elógialo cuando él actúe calmadamente. Repite este procedimiento al menos una vez al día hasta que ambos gatos se muestren cómodos.

11º Mientras cada gato esté en esta fase de confinamiento separado, cámbiales la arena, pon la de uno (con caquitas y todo) en el sitio del otro y viceversa. Así se irán acostumbrando a sus nuevos olores.

12º Después de unos días, coge un paño o toalla y frótalo con el cuerpo de tu nuevo gato mientras juegas con él. Usa otro paño para hacer lo mismo con tu primer gato. En las horas de las comidas, pon el paño con el olor de un gato bajo el cuenco del alimento del otro. Esto ayudará a que cada gato asocie el olor del otro con algo positivo como la comida. Repartir la comida en pequeñas tomas a lo largo del día hará que cada gato se costumbre al olor del otro más rápidamente. Asegúrate de renovar el olor en las alfombrillas a diario.

13º Después de este paso, ya podrás alimentarlos uno cerca del otro. Mantén al nuevo gato en su recinto de seguridad con la puerta bien cerrada, y pon el plato de cada animal a cada lado de la puerta. Alimenta a los dos gatos al mismo tiempo. Cuando veas que ambos comen sin gruñir o bufar, puedes pasar al nivel siguiente de la presentación.

14º Antes de permitir que ambos gatos entren en contacto, haz que se miren cara a cara en una situación segura. Pon algo para entreabrir la puerta de su gato nuevo unos 5 o 6 centímetros. Verifica que la puerta no pueda abrirse más que esto, y que ninguno de los gatos pueda pasar la cabeza a través de la abertura. El objetivo es darles la oportunidad de golpearse las patas mutuamente y tal vez frotarse los hocicos sin permitir un contacto físico mayor.

15º Llegó el día de presentarles con puertas abiertas. No hagas movimientos bruscos y estate atento a cualquier amago de ataque, en cuyo caso hará falta que te impongas con un fuerte NO dirigido al gato atacante (NUNCA le pegues, los gatos no entienden el castigo y no conseguirás nada), seguido de su vuelta al confinamiento (del atacante) durante un rato (más o menos una hora), tras lo que se vuelve a repetir la presentación. Esto se repite las veces que haga falta.

16º Darles la comida al mismo tiempo, en la misma habitación, separados por una distancia prudente al principio, y acortarla poco a poco. General-mente, no se pelean por la comida porque ven que hay suficiente para dos.

17º Tenles sólo juntos cuando alguien esté presente y les pueda vigilar. Cuando no estés en casa tenlos en cuartos separados hasta que su aceptación el uno por el otro sea total y absoluta.

18º Dales premios cuando se porten bien el uno con el otro. En especial al gato que ya tenías, para que no se sienta desplazado por el nuevo, y mímales mucho más de lo habitual.

19º Incítales a jugar juntos participando tu al principio con una cuerda o similar.

20º Si les gusta la malta o el paté, úntales un poco la boquita o alguna patita con ello para que el otro le lave y creen vínculos. Esto sólo en caso de que ya medio se acepten, claro, porque de lo contrario puedes empezar una pelea.

Todo ira calmándose poco a poco, y al final dormirán hasta juntos.

Ten en cuenta que algunos de estos pasos puede ser que tengas que prolongarlos unos mas que otros dependiendo del carácter de los gatos.

Ya has iniciado el camino para una mejora de la calidad de vida de tus gatos, la compañía de otro (s) de su especie mejora su salud, su vida cotidiana y su humor, y no te arrebata su cariño para nada, todo lo contrario, ¡tendrás más mimos de más gatos!
¡Suerte con tu nueva familia!

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